Nota publicada Edición Impresa "Mayo 2017"
Editorial

Un debate pendiente

Claramente, el Gobierno nacional a través de sus distintos ministerios (en cantidad excesiva) refleja debilidades y anota errores que no ayudan a recuperar la confianza que se pretende capitalizar ante la sociedad en general.
Existe una esperanza, en una mayoría de los ciudadanos está el deseo de apuntalar un cambio que permita recuperar el orden interno del país, con sus instituciones democráticas funcionando a pleno. Por encima de cualquier ideología, se pretende un país donde haya respeto y confiabilidad, que se deje de mentir, de generar falsas expectativas. El clima político por estos días deja mucho que desear y refleja en algunos casos falta de esa denominada, “cintura política” que deben tener los funcionarios clave. No es el objetivo de este espacio entrar en mayores detalles porque son los temas que abundan y hasta agobian en los titulares de diarios y en los noticieros de la televisión y radio.
Puntualmente se está observando que la economía no arranca como el Gobierno pretende, la inflación no para y fundamentalmente los alimentos son los que más se encarecen, generando preocupación en millones de familias. Lo más llamativo es la persistencia de una brecha que no sólo no se frena, sino que se agranda. Y es la brecha entre el valor que perciben quienes producen los productos primarios (quinteros, fruticultores, tamberos, ganaderos, etc) y lo que debe pagar el consumidor. Un fenómeno de inequidad en las diferentes cadenas agroalimentarias cuyo control se les escapa al Gobierno Nacional y que parece que no se está viendo.
Mientras tanto la gente padece esta situación. Estamos hablando de alimentos básicos cuya materia prima produce el campo y que están en la mesa de los argentinos todos los días. Una situación que reclama de un pronto análisis, de un debate entre quienes manejan la economía. 
El caso de la lechería es un caso paradigmático, hasta hace poco tiempo se hablaba de una lechería en crecimiento, de metas de producción que hoy son inalcanzables. La producción de leche ha decrecido notoriamente y su impacto en una economía regional que se distribuye en cuatro provincias ha sido tremendo. Muchos miles de millones de pesos se han perdido y en consecuencia ese derrame mensual de dinero ha deprimido a una amplia cadena comercial que depende de que las vacas produzcan en forma óptima para que los tambos crezcan.
La crisis de la lechería no ha tenido la atención necesaria en el Gobierno, se la ha minimizado. Estamos hablando de un producto que depende de un proceso biológico absolutamente natural, que nadie puede modificar. Si las vacas no comen bien, si las vacas padecen las inclemencias del clima, si las vacas no paren en tiempo y forma, si se mueren las terneras, si las vacas en producción  van a la feria antes de tiempo, se interrumpe un proceso virtuoso de la producción de leche. Para quienes conocemos del tema, parece infantil decirlo, pero una mayoría desconoce este proceso incluidos funcionarios que aparentan saber.
La situación por la que atraviesa la lechería nacional es gravísima, se ha puesto en riesgo el futuro de la misma y consecuentemente miles de puestos de trabajo, incluyendo pequeñas y medianas empresas lácteas que podrían sucumbir en el corto plazo. Más aún, la situación a la que llegó la cooperativa láctea SanCor, que industrializaba más de 4 millones de litros diarios y con más de 4.000 empleados y unos 20.000 puestos de trabajo indirectos, refleja con claridad la complejidad de una crisis sin precedentes. 
Desde el año 2000 a hoy han cerrado más de 1.500 tambos, cifra que multiplicada mínimamente por 6 personas por tambo representan 9.000 puestos de trabajo y familias que se han expulsado de este sector. Hay que sumar a quienes brindan servicios, los transportistas, servicio de ordeño, veterinarios, proveedores de insumos, talleres, maquinaria agrícola y tantísimos otros.
Por lo tanto, el caso SanCor que, más allá de los errores de manejo que acusa esa empresa, merece ser tenido en cuenta como importante entidad cooperativa arraigada en muchísimos pueblos de Santa Fe, Córdoba y parte de la provincia de Buenos Aires. La anunciada asistencia financiera del Gobierno se vio estirada políticamente, con un cruce de intereses que no debieron aparecer y dar una rápida respuesta al auxilio comprometido.
Al cierre de esta edición, la cooperativa comenzaba a disponer de 450 millones de pesos para reactivar sus líneas de producción y para saldar pagos pendientes a sus productores, empleados y proveedores. El mensaje es “SanCor se pone en marcha nuevamente”. Se viene un tiempo aún difícil porque se deberá encarar una fuerte reconversión que implica una inevitable reducción de su planta de operarios. El gremio conoce la situación, ha estado negociando y seguramente buscará la mejor respuesta para este tramo de transformación.
Todo indica que la lechería merece tener un debate a fondo para definir una política de Estado y decidir qué lechería se pretende tener. Se deberían fijar pautas y/o mecanismos que puedan responder con equilibrio sobre las necesidades de producir y asegurar el mercado interno y disponer de un volumen de exportación que no actúe como excedente y consecuentemente sean los productores, con bajos precios, la variable de ajuste.
Si no se da este debate, si la lechería no le interesa al Estado, difícilmente se pueda hablar de una lechería en crecimiento. Este planteo, claramente contradice aquel mensaje de “la lechería tiene futuro”. Nos preguntamos: ¿Para quiénes? Para los pocos tambos que han quedado en pie, al margen de ineficiencias productivas que aún se detectan entre los productores, estamos frente a una actividad que continuará achicándose. Dentro de dos a tres años tal vez pueda haber algún crecimiento, aunque no se sabe en función de qué demanda.
No olvidemos lo que le pasó a la ganadería, con una pérdida de 10 millones de cabezas. Actividad que recién comienza a recomponerse y debe esperar un ciclo de 5 años para volver a un ritmo razonable de producción. Curiosidades de una Argentina que cuesta entender. 

Fuente: NUESTRO AGRO

  Recomendar a un amigo
 * Tu Nombre
 * Tu E-Mail
 * Nombre amigo
 * E-Mail amigo
Enviar
  Comentarios de Lectores
Sin comentarios hasta el momento.
Comente este artículo
 *
* Ingrese el código a continuación:
Código
Enviar