Nota publicada Edición Impresa "Mayo 2017"
Tema de Tapa

Engorde a corral: un desafío a la ganadería tradicional

La contracara para producir carne hoy es el engorde a corral. Cuestionado en sus primeros pasos en una Argentina reconocida por su carne totalmente a pasto. Los tiempos cambian y los productores también buscan nuevas alternativas para producir. El feedlot parece que llegó para quedarse, así lo aseguran los entendidos.

Integrado a los Grupos CREA, Ariel Chiaramelo es un productor que continuó a su padre, hombre que nunca quiso salir de la actividad ganadera, aún en épocas complicadas. Ariel cuenta que los episodios de temporales generaban muchísima complicación en su ganadería extensiva, provocando atrasos y pérdidas importantes en todo el sistema. Comenzó a asesorarse y la decisión fue tomada. Reconvirtió su planteo extensivo y se pasó a la recría y engorde de animales a corral, comenzó con cruza de color a los que más tarde incorporó los terneros de tambo.  
"Comenzamos con este sistema hace siete años y pudimos crecer, antes la ganadería extensiva nos complicaba permanentemente por las cuestiones climáticas, era difícil crecer y escasa la rentabilidad por esa misma razón. Hoy tenemos estabilidad operando con 1.000 cabezas", describe al iniciar la charla. "Podemos asegurar a nuestros compradores una cantidad de animales estable porque  hay una extracción mensual del 15%, son entre 130/150 animales", agrega. "El año pasado sufrimos los problemas de lluvias durante abril pero se pudo cumplir igualmente, antes con un periodo de ese tipo de temporales en ganadería extensiva se complicaba mucho, era un retroceso con caída de la rentabilidad". La producción de carne de este establecimiento va a mercado interno, por ahora abandonaron la exportación, "el gordo está muy demandado y en este sistema es más rentable y estable". 
Chiaramelo se provee de teneros overos en los tambos de la zona y compra algo más en las ferias. Son animales destetados a los tres o cuatro meses y se terminan a los 9 meses. "Es una carne muy tierna y con buen sabor, alimentamos con silo, el overo se vende en 380kg. y el de color en 360 Kg. con un rendimiento del 58% y el overo en 56%, estamos en una conversión de 7 a 1 en el color".
Comenta que el año pasado "tuvimos mejor precio, hoy está un poco bajo, cayó el margen con respecto al año pasado".
En este establecimiento se produce el 50% del maíz, se hace silo y el resto se compra a los vecinos con quienes existe un pre acuerdo beneficiándose ambas partes ya que se ahorran costos de fletes.
"Nuestro enfoque es simplificar y tener eficiencia, debemos estar ordenados y en esto es importante contar con buen personal, que sean muy responsables", afirma.
El campo operativo tiene 40 ha. y en 8 ha. están dispuestos los corrales. En la medida del crecimiento alcanzado se construyeron nuevos corrales ofreciendo sombra y agua permanente. Actualmente, ante la persistencia de los periodos de lluvias se hace rotación en los distintos lotes para que se sequen y manteniéndolos en buenas condiciones.
Chiaramelo admite: "tuvimos que aprender muchas cuestiones del sistema, la alimentación debe ser muy equilibrada y constante y en ese sentido el especialista Juan Elizalde nos ayudó mucho, dejamos el balanceado y se pasó a una dieta con silo, expeller y maíz entero". 
El comienzo del feed lot fue con 200 animales en un solo ciclo, se vendían los animales terminados y se cerraban los corrales en verano para reabrirse en el otoño. El crecimiento llevó a realizar el engorde y terminación, es decir los dos ciclos. 
"Siempre hicimos ganadería extensiva en campos bajos, padecíamos anegamientos frecuentes y nos dimos cuenta que la agricultura terminaba subsidando esa ineficiencia en la ganadería, siempre había sobresaltos y no se llegaba a tener la cantidad de animales que se esperaba alcanzar para cerrar distintos negocios", memora Chiaramelo.
El sistema productivo del feed lot se puso a prueba en abril del año pasado con 25 días seguidos de lluvia, lo que se repitió en la primera semana de enero con menor intensidad. La zona quedó muy afectada, se perdieron cultivos, pasturas y verdeos y se cerraron tambos. 
"Por suerte nuestro campo está en la zona más alta del departamento, ventaja que nos permitió sortear la situación, aún con encharcamientos, pero pudimos cumplir con nuestros compromisos". Para Chiaramelo, la fortaleza de su nuevo planteo productivo se puso en evidencia a la hora de monitorear la eficiencia del engorde. "En pleno enero, las ganancias de peso siguieron siendo buenas y la conversión se mantuvo en 5,8 a 1, que es lo normal durante el verano. El overo es bastante rústico, se banca bien el barro, aún en la época seca se lo ve contra las aguadas, los afecta mucho el calor y por eso  se colocó sombra en los corrales". 
Finalmente, este productor coincidió con un problema que aqueja a todos los sectores productivos de Santa Fe: la falta de buenos caminos, de mantenimiento, una "necesidad imprescindible para bajar costos y simplificar las tareas operativas al momento de transportar tanto grano, como leche o animales, es una gran asignatura pendiente en la provincia", concluye.
Consultado sobre la posibilidad de producir animales para exportación, su definición fue: "es un proyecto pendiente por una cuestión de precios, tendríamos que agregarle unos 60/70 kg más y el overo convierte muy bien hasta los 380kg, después empeora. Hoy, la industria exportadora paga un 10 % más que el consumo bueno y debería estar un 20% arriba, para compensar esa menor eficiencia. Si esa diferencia se achicara, seguramente apuntaríamos también a los más pesados, más aún, pensando en la cuota para la Unión Europea". 

Fuente: NUESTRO AGRO

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