Nota publicada Edición Impresa "Julio 2018"
Tema de Tapa

Chequear todo el tiempo y atender el negocio

Para el Méd. Vet. José Dillon, especialista en nutrición animal y asesor externo del tambo intensivo con encierre de Raúl Beltramino, "el secreto de La Tostada es el de cualquier buena empresa, porque la gente que la conduce tiene capacidad intelectual y moral para saber llevar adelante este tipo de actividad; porque sabe rodearse de gente que lo ayuda en ese propósito y cuando necesitan de alguien externo que los asesore en el manejo de su gente o en estrategias productivas, no dudan y lo hacen".
NA - ¿Cuáles son las características de este sistema de producción pastoril intensivo con encierre y piquetes de alimentación?
JD - Indudablemente el tambo es una empresa compleja que posee muchísimas variables, y hay que prestarles atención a todas a la vez. Alguna vez escuché una metáfora muy precisa que decía que "el tambo es como tener un montón de bolitas arriba de una mesa y a la mesa están continuamente moviéndola", por lo que uno tiene que tratar de que ninguna bolita se caiga de la mesa. En realidad el indicador que más hace a la rentabilidad de un establecimiento es la medición de la producción por hectárea, es decir, una ecuación entre la producción individual y la cantidad de vacas por hectáreas que hay; que a su vez esas vacas tengan un costo de producción bajo, como la incidencia de los suplementos (reservas y concentrados), que son necesarios para lograr una buena productividad pero que tienen que ser manejados adecuadamente para no incidir demasiado en la rentabilidad. La otra pata del negocio es evitar que las vacas se enfermen; que se preñen bien disminuyendo el descarte, para tener todos los años un crecimiento en la cantidad de animales en el rodeo.
NA - ¿Cuánto significa en esta ecuación la alimentación eficiente, dependiendo del sistema de producción?
JD - La alimentación eficiente cobra mucha importancia cuando la vaca no está en pastoreo. El productor debe unir en una única dieta las reservas forrajeras y los concentrados, tratando de minimizar los errores, porque se pagan caros en este punto. No sólo importa la cantidad que se suministra sino la calidad, que asegure un perfil nutricional acorde a la producción que desea obtener. Esta es la principal diferencia que existe ante un planteo pastoril, donde las vacas suelen tapar los errores de una ración inadecuada, pelando un poco mejor la parcela. Por lo mismo, dar una ración un poco mejor en estos planteos no siempre se evidencia en mejores resultados, como sí se pueden ver en un sistema de TMR. Es decir, dar un kg más de ración en un sistema pastoril, pensando que va a dar más leche y si bien puede lograrlo, seguramente la vaca dejó de comer pasto barato para poder comer ese kg extra.
NA - ¿Existe un nivel de riesgo económico diferente entre un sistema pastoril y uno de encierre?
JD - El riesgo tiene que ver con el nivel de inversión. Un sistema de encierre requiere más espalda financiera y un capital de respaldo que le permita contener los momentos difíciles. Estos sistemas intensivos sin pastoreos donde las dietas son más caras, la única salida que tienen es que las vacas conviertan ese alimento en mucha leche, con una tasa de conversión más alta y eficiente. El otro factor es que el precio de la leche impacta mucho más. En síntesis, uno tiene que lograr que la vaca esté cómoda todo el día, que descanse y rumee bien, para lo cual el ambiente debe ser bueno y que la dieta sea adecuada. No hay compensaciones a diferencia de los sistemas pastoriles.
NA - ¿En estos momentos particulares, cuál es el consejo técnico pertinente para un productor tambero que se encuentra en crisis?
JD - En realidad el consejo es que haga más de lo mismo pero mejor, o de lo contrario hacer las cosas que no siempre se hacen que es estar chequeando permanentemente todo, desde la parte física a la parte económica. Es decir, esto ayuda a tener semáforos no más tarde de un mes, de la cantidad de plata que se gasta, cómo se gasta, y evaluar los resultados para ver cómo están de bien o mal las cosas en la empresa. En realidad cuando a uno le va mal y no tiene renta, es resultado de un montón de cosas que sucedieron antes de percibirlo. Uno no tiene renta porque la producción es baja, o porque no está preñando bien las vacas, o porque tiene vacas viejas o con enfermedades y problemas sanitarios, pero principalmente, todo esto sucede porque la gente no está haciendo lo que tiene que hacer en los momentos adecuados, ya sea por falta de capacitación o escasos controles, o falta de ayuda externa en diversos temas. Todo esto depende de contar con un administrador que entienda el negocio y sepa tomar las decisiones que corresponden en cada momento. 
NA - ¿Podría decirse que la fórmula es "equipo + liderazgo"?
JD - Exactamente eso. 

Fuente: Nuestro Agro

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