Nota publicada Edición Impresa "Julio 2018"
Tema de Tapa

Trabajar en "equipo", la gran deuda pendiente

Los mundiales de fútbol son grandes oportunidades para aprender sobre este concepto. La marcha y el rendimiento de la selección nacional sirve de analogía. ¿ Cuáles son los malos hábitos que nos dejan con las ganas de lograr mejores resultados, no sólo en lo deportivo sino también en nuestra vida cotidiana?

Por Fernando Ravaglia
Ing. Agr. Potenciando a las personas para la empresa rural. Especial para Nuestro Agro

Pasar de la instancia de "Grupo de jugadores" a "Equipo" requiere varias condiciones. Repasemos algunas.
CONTINUIDAD, EXPERIENCIA, ASCENDIENTE Y LIDERAZGO DE LA DIRECCIÓN TÉCNICA. Es imposible imaginar a un grupo de jugadores de buen nivel rindiendo efectivamente cuando se cambia a cada rato al director técnico y cada uno de los que llega va cambiando de estilo y probando cosas diferentes sin ton ni son, esta actitud primero provoca desconfianza y luego pérdida de apoyo y hasta de respeto por parte de los participantes y entonces aparecen los "Equipos auto gestionados" que significa que deciden los jugadores y nadie dirige.
Todos queremos en el trabajo y en la vida seguir a personas coherentes, experimentadas y que si bien tienen que tener flexibilidad no cambian de estrategias pasando de blanco a negro sin puntos medios.

Liderazgo efectivo 1
¿Cuándo se comprueba y se necesita efectivamente un buen líder, en las buenas o en las malas? ¿En las crisis o en la bonanza?
Coincidirán conmigo que los líderes se necesitan en los momentos críticos, ahí es donde se ve su temple, coraje y resiliencia.
Cuando uno ve a Messi agarrarse la cabeza y venirse abajo frente a un gol contrario o cuando están cantando el himno la verdad es que no da la imagen ni tiene lo que tiene que tener para ser un buen líder, lo que nos lleva a otro pregunta: ¿es el mejor jugador del mundo en el mundo, o solo cuando juega en el Barsa?
El Barcelona es sin duda un "Equipo" y Messi puede mostrar todo su potencial jugando con compañeros conocidos y con continuidad de juego y dirección, pero si su rendimiento es tan oscilante cuando juega en la selección y hay partidos en donde apenas toca la pelota a mí por lo menos me quedan dudas.

Liderazgo efectivo 2
Regla de oro para cualquiera que quiera armar un buen equipo: "El mejor líder es el que entrena a su equipo para que pueda jugar, rendir y ganar especialmente cuando él está ausente".
¿Cómo se puede concebir un equipo armado en función de un jugador y esperar que ese equipo gane? ¿Y si ese jugador no está inspirado, motivado, contento o simplemente se lastima en el primer partido? ¡Se acabó el equipo!
Aquí el problema es más nacional que solo de la selección. 
Nos encantan los ídolos y ponemos todas las ilusiones en ganar apoyados exclusivamente en el talento de los ídolos, entonces empezamos a ver como todos, desde el periodismo deportivo hasta los hinchas hablan de "la selección de Messi"; "el mundial de Messi"; "el equipo en función de Messi", o "no jugaron para Messi", o "la culpa es de Antonella que no fue a ver a Messi antes del partido" y estupideces por el estilo. 
Y la cantinela sigue y ahora después de la eliminación Mascherano dice: "el único imprescindible es Messi". Y me pregunto si no tendremos más chances de tener un nuevo y mejor equipo trabajando sin Messi que con Messi, para el próximo mundial.
Ningún equipo humano, sea en un tambo o en el fútbol, que dependa o esté organizado exclusivamente para un jugador es un buen equipo, de hecho es justamente la contradicción de lo que es un equipo.
RECAMBIO, REJUVENECIMIENTO, EXPERIENCIA COMPARTIDA Y ESPÍRITU DE CUERPO. En cualquier buen equipo de trabajo es necesario que haya recambio y rejuvenecimiento, lo vemos hoy en día en nuestras empresas cuando se plantea cada vez más el problema de la falta de continuidad por no tener asegurado el recambio generacional o cómo sufren las empresas que no se han ido tomando el trabajo de profesionalizar a sus familiares y operarios para los desafíos actuales, la selección no es la excepción.
Siempre es necesario tener un ojo puesto en la necesidad de recambio de los miembros del equipo que por fuerza van a ir envejeciendo y tratar de  que los más viejos compartan a tiempo su experiencia con los más jóvenes y que en ese compartir y acompañar en su crecimiento se consolide el espíritu de cuerpo.
No puedo tener certezas por no estar tanto en el tema futbolero, pero sin duda las "camarillas" son el peor enemigo de cualquier grupo que quiera convertirse en equipo. Hacer diferencias entre las personas o tener favoritismos, atenta contra el espíritu de cuerpo y el rendimiento del conjunto, y si además no se pone la mirada en ir captando a jugadores jóvenes y hacerlos trabajar juntos con mucha anticipación, el precio de armar equipo a último momento va a ser siempre muy alto.
En fin, no la voy a hacer muy larga, después de todo, la selección no es más que la muestra de lo que somos como sociedad, poca cabeza, mucho corazón, cortoplacismo e improvisación.
Nos encanta soñar con el éxito mágico, rápido y apoyado solo en el talento de una o dos personas, y mientras sigamos endiosando a los jugadores y pensando que tenemos asegurado el éxito solo por tener a Messi como antes lo fue Maradona y nos olvidemos de que el juego es de todo el equipo, no vamos a ir a ningún lado.
Mientras sigan a cargo de las organizaciones personas sin valores, corruptas y oportunistas va a ser difícil que se construya algo valioso y duradero.
Mientras sigamos apostando al "factor suerte", las cábalas, la pura fuerza y ánimo de la hinchada y rezar para seguir zafando, aunque nos toque el grupo contra Mongolia o el Tibet vamos a caer en "zona de la muerte" y en el fondo seguiremos confirmando que no tenemos confianza en el equipo ni en nosotros mismos.
Mientras no nos pongamos metas de largo plazo y aceptemos el precio de trabajar fuerte y con continuidad mientras vamos aprendiendo y corrigiendo los errores, no vamos a lograr nada valioso ni en el fútbol ni en la sociedad. 
"Entrená duro y ganá fácil" nos decía el Dr. Julio García Tobar y sirve para el fútbol y para cualquier instancia de la vida.
Ojalá tengamos la madurez de empezar a cambiar tantos malos hábitos, el fútbol es un deporte, una pasión y por supuesto que queremos ganar los campeonatos, pero el partido definitivo, el importante, la final en serio la jugamos cada día de nuestras vidas cuando vamos a trabajar o estamos estudiando o formando a nuestros hijos. En este partido sí que no podemos darnos el lujo de no salir campeones. 

Fuente: Nuestro Agro

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