Nota publicada Edición Impresa "Agosto 2018"
Economía

"Lo que pasó con la 125 fue una gesta tremenda"

El productor y presidente de la Rural de Rafaela en 2008, Juan Imvinkelried, rememoró junto a Nuestro Agro el conflicto y aquella votación histórica que se definió con el "voto no positivo" de Julio Cobos, en la madrugada del 17 de julio de 2008.

El reloj marcaba las 4:25 de la mañana en aquella madrugada del 17 de julio de 2008, cuando el Vicepresidente de la Nación y presidente del Senado, Julio Cobos, lanzaba una frase que pasaría a la historia: "mi voto no es positivo". Con esas palabras, el mendocino desempató la votación, sepultó definitivamente la Resolución 125 y puso fin a un conflicto que mantuvo en vilo al país durante cuatro meses.
Diez años después de ese hecho histórico, Nuestro Agro dialogó con el reconocido productor y dirigente Juan Imvinkelried, por ese entonces presidente de la Sociedad Rural de Rafaela y uno de los máximos referentes de las protestas realizadas en la cuenca lechera. "Fue una gesta tremenda, intensa, desgastante, que por suerte terminó bien", resalta. Y al mismo tiempo, admite: "no sé qué hubiera pasado si Cobos votaba distinto".
Nuestro Agro (NA) - ¿Qué recuerda de esa sesión histórica?
Juan Imvinkelried (JI) – Esa tarde habíamos estado reunidos con productores y dirigentes organizando cuestiones y viendo qué podía llegar a pasar. Durante la madrugada vi la sesión en mi casa, con los teléfonos abiertos porque estábamos en contacto permanente a la espera de la votación. Fueron cuatro meses durísimos, pero afortunadamente la historia tuvo el final que todos esperábamos.
NA – ¿Cómo se vivió en la región el conflicto?
JI – El 80% de los que estuvimos reclamando en las rutas éramos tamberos, no sojeros. Sabíamos que era un atropello increíble, pero estábamos convencidos que detrás de la soja, el Gobierno iría por la leche y la carne. Fueron días muy duros y de hecho me ha tocado presenciar momentos muy tensos con productores y automovilistas que en los cortes de rutas nos tiraban el auto encima. Cuando parecía que todo se calmaba, la presidenta [Cristina Fernández de Kirchner] salía por cadena nacional a criticarnos y terminaba echando nafta al fuego. La verdad es que los cortes de rutas fueron muy importantes, a tal punto que en un momento estaba paralizado el país, pero fue más productivo lo que hicimos después a la hora de juntar firmas para que el proyecto se trate en el Congreso.
NA – ¿Notaban el apoyo de la comunidad en general?
JI - El apoyo fue total. Al día de hoy hay personas que me saludan y me recuerdan algún corte y yo honestamente no las conozco. Eso me emociona. Fue un alivio cuando salimos de las rutas, fue más fácil y productivo estar en una plaza casi durante un mes, tres o cuatro días por semana, para comunicar y explicar qué estaba sucediendo. Yo llegué a ir a escuelas secundarias y explicaba el impacto de la Resolución 125 en caso de aprobarse. Todos nos decían "no aflojen", "sigan así", "aguante el campo", expresiones de apoyo de todo tipo y de personas vinculadas a rubros relacionados de manera indirecta con el sector o que directamente no se vinculaban, pero que veían una gran injusticia.
Ese apoyo de la sociedad que describe con orgullo Imvinkelried, se incrementó fuertemente a partir de la decisión del entonces intendente de Rafaela Omar Perotti de redactar (y firmar) un documento como secretario del Partido Justicialista (presidido por Néstor Kirchner) que contenía duros términos hacia el sector agropecuario. "Muchísimos rafaelinos salieron a protestar por lo que hizo, en la plaza, frente al municipio", recuerda.

Cabeza fría, corazón caliente
Ser dirigente en esos meses de pleno conflicto no fue tarea sencilla. Y "Juanchi", como se lo conoce en el ambiente, lo resalta con énfasis: "tuve que hacer un esfuerzo muy grande para controlarme a mí mismo porque los que me conocen saben que soy muy temperamental; yo creo que el paso más difícil es convertirse en dirigente porque dejas de lado tu forma de ser, tu esencia, para tener una visión más amplia y una mente más fría para tomar decisiones". De todas maneras, aclara: "hubo algunos momentos duros con discusiones muy subidas de tono".
NA – Imagino que el apoyo de los productores de la zona fue importante, ¿ocurrió así?
JI – Totalmente. Muchísimos productores tamberos de Bella Italia, Presidente Roca, Lehmann, en fin, de muchas localidades. Y desde el punto de vista dirigencial también hemos tenido una sinergia importante entre las rurales del Departamento Castellanos. Recuerdo al "Beto" Berrone [Pte de la Rural de Humberto] y a Hugo Sola [Rural Sunchales] con quienes estábamos en contacto permanente, coordinando cualquier tipo de acción. Y por supuesto, todo el grupo de la Comisión Directiva de la Rural de Rafaela; te puedo nombrar a Jorge Pesce, Fernando Calcha, Jorge Solaro, Adrián Lungo, el "Pichi" Demo. Todos los productores nos unimos detrás de una idea y demás está decir que no fue para nada fácil, pero cuando lo conseguimos fue otra la historia.
Por último, destaca: "no es común que entidades que compiten por los mismos servicios se unan y la verdad ha sido un ejemplo el comportamiento de todos; yo me sentí muy acompañado por ellos y hay un cariño especial". Esa empatía se reflejó en la inauguración de la Expo Rural de Rafaela de 2008, ocurrida casi un mes después del famoso "No positivo". Y así lo cuenta Imvinkelried: "decidimos convocar solamente a productores para el corte de cintas simbólico, sin la presencia de funcionarios y mucho menos del Intendente de ese momento". 

Fuente: Nuestro Agro

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