Nota publicada Edición Impresa "Agosto 2018"
Economía

Las diez razones para no aplicar retenciones

Expertos de la Bolsa de Comercio de Rosario detallaron las causas por las cuales no conviene que en Argentina se impongan derechos de exportación a la producción granaria.

El fantasma de las retenciones todavía genera controversias en el sector agroindustrial. Pese a la desmentida oficial, realizada por el propio presidente de la Nación Mauricio Macri, el escepticismo en la dirigencia rural persiste. Con el tema nuevamente en agenda, expertos de la Bolsa de Comercio de Rosario (Julio Calzada y Blas Rozadilla) revelaron en un completo informe las principales causas por las cuales no resulta conveniente aplicar derechos de exportación a la producción granaria. 

1 – Pérdidas de los productores
La primera razón que esgrimen los especialistas contempla el contexto actual y cómo el eventual freno en la baja de retenciones a las exportaciones de soja afectará la recuperación de la actividad agrícola luego de la peor sequía de los últimos 50 años. Las pérdidas cercanas a los 20 millones de toneladas en soja y ocho millones en maíz echaron por tierra gran parte del crecimiento económico esperado para este año.
"Todo esto implica una caída de los márgenes esperados del productor de soja, que se acrecentaría con los menores ingresos que implicaría el freno a la reducción de los derechos de exportación. Este y otros motivos se traducirían en un fuerte desincentivo a la siembra y a la inversión en insumos", remarcaron los autores del informe. Y agregaron: "la recuperación de la producción agrícola en la campaña 2018/2019 resulta fundamental para retomar el sendero de crecimiento necesario para cumplir con los compromisos asumidos y encaminar las cuentas públicas".

2 - Desincentivos 
Calzada y Rozadilla advirtieron que los derechos de exportación generan menor área sembrada, menor producción y una menor actividad económica nacional y especialmente en el interior. La menor producción agrícola que se provocaría por el freno en las retenciones a la soja sería el efecto directo de los desincentivos provocados por los menores márgenes esperados. Menor área sembrada y una menor producción agrícola. Por otra parte, se generarán otras cuantiosas pérdidas en el sector y en la economía nacional debido a diversos impactos económicos negativos, directos, indirectos e inducidos. 
"La caída en los ingresos esperados por la aplicación de retenciones provoca caídas en los consumos de los productores, menos producción, menos exportaciones y un menor ingreso de divisas de manera genuina a la economía nacional. Este menor ingreso hará que numerosas operaciones comerciales, financieras y de servicios no se efectivicen y así los productores gastarán menos en la economía nacional e invertirán menos en equipamiento, máquinas y/o rodados; también gastarán menos en insumos, labores, cosecha, seguro, flete, gastos de comercialización, erogaciones por estructura y administración, etc. 

3 – Afectación de las divisas
El sector agrícola es el único que puede generar 25.000 millones de dólares anuales a partir de ventas externas, permitiendo hacer frente a la restricción externa y ayudando a financiar al resto de las actividades industriales, comerciales y de servicios que requieren divisas para operar. "No hay antinomia campo – industria, sino un trabajo conjunto para proveer dólares que permitan el óptimo funcionamiento del sistema económico, con lo cual aplicar derechos de exportación es afectar este mecanismo virtuoso", indicó el documento.

4 – Desfinanciamiento de otras actividades
Los ingresos a partir de la soja permiten a muchos productores financiar otras actividades importantes como la producción de carnes y leche. La continuidad de las retenciones implicará menores ingresos e indirectamente se verán afectadas estas actividades productivas especialmente en áreas geográficas alejadas de los centros de producción.

5 – Caída en los fletes
Los especialistas expresaron que la caída en la producción agrícola traerá como consecuencia una reducción en los movimientos del transporte camionero, que generará menores ingresos para los transportistas. Al respecto, los especialistas expresaron: "habitualmente el gasto total de la cadena granaria en concepto de fletes camioneros oscila anualmente en los 4.000 millones de dólares, monto que claramente disminuiría".

6 – Menos consumo de gasoil
La caída en la producción de soja y maíz generará un menor consumo de gasoil por parte del transporte camionero. El sector agropecuario argentino consume anualmente 3.800 millones de litros de gasoil, generando un gasto de 4.300 millones de dólares que se reingresan a la economía para su circulación. Según estimaciones propias de la BCR, exclusivamente la producción de granos y su transporte son responsables del 12% del consumo de gasoil en el país, unos 2.000 millones de litros que implican un gasto de 2.300 millones de dólares. Este consumo se verá afectado si continúan las retenciones. 

7 – Reducción en las ventas de maquinarias
Los menores márgenes netos de los productores implicarán caída en las ventas de maquinaria agrícola, equipamiento y rodados. La reducción de las ventas de maquinaria agrícola será un fuerte golpe para las 850 empresas del sector, las 290 firmas agropartistas y 17 empresas de agricultura de precisión, que ya se han visto duramente castigadas por la sequía. 
"Es una industria insertada en el interior, donde una baja en su facturación impacta de manera considerable en la actividad económica de los pueblos y ciudades donde está asentada; en la provincia de Santa Fe se encuentran radicadas el 47% de las empresas, en Córdoba el 30% y en Provincia de Buenos Aires el 20% y se estima que proporciona 40.000 empleos directos (en su mayor parte personal de mano de obra calificada) y aproximadamente 50.000 indirectos", resaltaron los expertos de la Bolsa.

8 – Impacto sobre el empleo
En el año 2015, el campo y las cadenas agroalimentarias generaron 2,7 millones de puestos de trabajo, siendo la industria el eslabón que mayor cantidad de empleos y especialización genera en materia de recursos humanos. 
Cerca del 70% del total de puestos de trabajo generados por campo y las cadenas agroalimentarias corresponde a la agroindustria: alrededor de 2 millones de personas. Esto representa cerca del 11% de la población ocupada de la Argentina (casi 18 millones de personas). En definitiva, si el sector ve afectado sus ingresos habrá un impacto directo e indirecto en el empleo. 

9 – Menor actividad en el crushing sojero
Una menor producción de soja por las retenciones provocará una menor actividad en el complejo industrial oleaginoso que impactará internamente en diversos rubros, tanto en la industria como en las terminales portuarias. En sentido, el informe advirtió que "caerán las ventas de los proveedores de insumos, bajará el consumo de energía eléctrica y otros servicios, habrá una menor contratación de nuevo personal permanente o transitorio, no se ejecutarán nuevas inversiones adicionales en algunas fábricas o puertos, etc".

10 – Reducción de volúmenes exportados
A partir de una menor producción –por las retenciones- se reducirán los volúmenes exportados lo que provoca una caída en los gastos de fobbing y portuarios. La menor oferta de mercadería para abastecer a la industria aceitera impactará en una reducción de las exportaciones físicas de poroto de soja, harina y pellets de soja, aceites vegetales y biodiesel. 
La caída en las exportaciones físicas de maíz, trigo, soja y derivados generará menores gastos de fobbing por parte de los exportadores. Todos aquellos que prestan servicios a las fábricas y terminales portuarias se verán afectados por los menores volúmenes físicos despachados al exterior.  

Fuente: Nuestro Agro

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