Nota publicada Edición Impresa "Octubre 2018"
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La lluvia más esperada

En un año sumamente difícil para los argentinos, el sector agroindustrial vuelve a tener la responsabilidad de aportar su grano de arena para contribuir a la estabilidad de un país que parece estar a la deriva. Con indicadores económicos y sociales que arrojan números rojos, el Gobierno nacional debió acudir a recetas que parecían desterradas, o al menos eso había prometido, como el regreso al Fondo Monetario Internacional y la implementación de las retenciones a las exportaciones. Sí, el campo argentino está “para poner el hombro”, una vez más.
La crisis que atraviesa el país desnuda, además de políticas erróneas, la importancia de la agroindustria argentina. El primer semestre del año tuvo como protagonista al clima, que una vez más golpeó con fuerza al sector productivo. El combo perfecto conformado por una sequía prácticamente histórica y períodos de excesiva humedad en etapas claves para los cultivos principales de la gruesa, como soja y maíz, tuvieron efectos letales que se vieron reflejados en las arcas públicas y privadas.
Para tomar dimensión de las pérdidas basta repasar los números que estimó en su momento la Bolsa de Comercio de Rosario, a través de la Guía Estratégica para el Agro. Lotes que han quedado sin sembrar, aumento del área de abandono, rindes muy por debajo de lo normal significaron pérdidas de casi 20 millones de toneladas en soja y diez en maíz, representando un duro golpe para la actividad insigne de la economía argentina. De esta manera, los productores perdieron ingresos brutos por US$ 7.500 millones y sin esa mercadería Argentina resignó un ingreso de divisas del exterior por exportaciones de US$ 8.000 millones, cifra que equivale prácticamente al 14% del total exportado por nuestro país en el 2017 (US$ 58.428 millones) y el 30% de las divisas que entraron el año pasado por ventas al exterior de granos, harinas y aceites. 

Tiempo de revancha
En medio de la oscuridad asoma una luz de esperanza de cara a la campaña 2018/2019. A las expectativas por la gran cosecha de trigo que se avecina, se suman los pronósticos para la soja. Todos coinciden en que, guiño del clima mediante, “la reina” volverá a ser protagonista con un volumen cercano a los 55 millones de toneladas, que redundará en más divisas y empleos generando el movimiento de la rueda económica, fundamentalmente en los pueblos del interior productivo.
En el Seminario de la Asociación de la Cadena de la Soja Argentina (ACSOJA) realizado en Rosario, que contó con la cobertura de Nuestro Agro, reconocidos empresarios del sector depositaron todas sus ilusiones en este ciclo próximo. De todas maneras no todo es color de rosas, como suele ocurrir en las películas que tienen al campo como actor principal. El fenómeno “El Niño” y las tensiones comerciales entre dos gigantes como Estados Unidos y China, provocan incertidumbre.
Así las cosas, el sector agroindustrial se prepara para forjar los cimientos de la recuperación. La tenacidad y el amor por la tierra no entienden de contextos, retenciones, bajas de reintegros ni financiamientos inaccesibles. Muchos dicen, y con razón, que no es conveniente “contar los porotos antes de tiempo”, pero el campo quiere su revancha. Y lo intentará una vez más, para desatar la lluvia esperada. 

Fuente: Nuestro Agro

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