Nota publicada Edición Impresa "Enero 2019"
Mercado Ganadero

"Si exportamos más, el stock ganadero se verá afectado"

El Licenciado Ignacio Iriarte analizó las principales variables del negocio, en un año signado por la coyuntura política y económica. ¿Por qué las señales para 2019 no son tan alentadoras?

En los últimos tres años, la ganadería argentina ha mostrado su mejor cara. Con la llegada de Cambiemos al poder, los productores volvieron a creer y decidieron apostar por un negocio de largo plazo que necesita, indefectiblemente, reglas caras y previsibilidad. La reinserción en el mundo y la conquista de nuevos mercados fueron alicientes importantes para que la cadena en general, y el eslabón primario en particular, recobre protagonismo. Sin embargo, esos vientos favorables que, entre otras cosas, permitieron recuperar campos perdidos a manos de la agricultura, dejaron de soplar.
Esa es la visión del Licenciado Ignacio Iriarte, uno de los analistas más prestigiosos del mercado, que en una extensa entrevista con Nuestro Agro analiza las variables más importantes y sin rodeos afirma: "hoy los vientos que soplan son agrícolas y no ganaderos porque el precio de la hacienda viene atrasado (más allá de tener una recuperación en diciembre) a partir de las devaluaciones ocurridas en 2018, que han dejado a la actividad con valores muy rezagados". Pero además, advierte: "es muy preocupante el porcentaje de faena de hembras que estamos observando".
Nuestro Agro (NA) - ¿Qué balance hace de 2018 en materia ganadera?
Ignacio Iriarte (II) – Ha sido un año en el cual se han sincerado muchas variables. El consumo interno tuvo un retroceso grande, la oferta de sustitutos es récord en la historia (60 kg entre cerdo y ave) y eso juega mucho porque los sectores populares están comiendo pollo y han decidido reemplazar a la carne vacuna de una manera absolutamente evidente. Por otra parte, hubo una recuperación muy deseable de la industria exportadora porque hasta  noviembre y diciembre de 2017 perdió mucho dinero y hoy ha pasado a ser una pieza privilegiada. Lo que se está viendo es que hay grandes inversiones por aumentar la capacidad de faena de plantas que ya están abiertas, que otras plantas van abrir y que muchas plantas de consumo en los próximos meses van a sacar habilitación para exportar. En consecuencia, vamos a tener mercados internacionales, vamos a tener plantas que reabren y se amplían, pero no se puede saltar de 600.000 tn exportadas a 800.000 o un millón porque no existen las categorías de hacienda disponible que son exportables. Un ternero no es exportable, una vaquillona o novillito liviano tampoco. No hay mercado para esa carne.
NA – ¿Entonces la exportación argentina tocó techo?
II - Se da una paradoja extraordinaria porque ahora que no tenemos límites en la demanda internacional y que hemos logrado la reapertura de mercados como el norteamericano o la firma de protocolos con China, no hay producción para satisfacer esa demanda. Es cierto que Argentina tiene una demanda potencial exportadora extraordinaria pero si seguimos exportando más vacas vamos a afectar el stock ganadero y vacas es el grueso del fenómeno de la exportación que estamos viviendo.
NA - ¿Por qué se produce este fenómeno?
II - La mercadería que pide el mercado internacional en general los productores no la producen, porque hacen un animal liviano para consumo cuyos precios actualmente están muy bajos. Lo más sano y normal sería hacer lo que hacen todos y lo que hemos hecho nosotros históricamente, que es exportar carne de novillo. Hay millones de novillitos en el país que si se le agregaran 50 o 60 kilos se convertirían en animales perfectamente legibles para exportación. 
NA – ¿Estamos en presencia de un cambio de paradigma en el negocio ganadero?
II -  Hoy hay mucho interés por conseguir novillitos recriado, entre otras razones porque los frigoríficos (todos o casi todos) están metiendo la hacienda en los feedlots. Si uno quiere ver cambios, que están reapareciendo, se observa el frigorífico comprando novillitos o terneros recriándolos (a pasto o en corrales) pero teniendo una parte de su faena garantizada por hacienda propia, lo que llaman los americanos "oferta cautiva". Hay señales que el novillo pesado vale más que el liviano, algo que jamás íbamos a imaginar ni siquiera hace seis meses y además se está pagando muy bien el novillito recriado. Pero al mismo tiempo, hace diez años que viene cayendo el stock de novillos y por la información que uno tiene de la última campaña de vacunación es que el número de novillos en Argentina sigue cayendo. Si bien el precio del novillo pesado vale 10% más que el liviano (o sea que el que tiene que optar podría tomar esa señal) vale 10% más de algo cuyo precio real está muy atrasado. Es cierto que vale 10% más, pero con respecto a la media histórica está 18-20% abajo. 

La faena de hembras, el dato que preocupa
Según datos aportados por Iriarte, la faena de ganado vacuno en 2018 habría totalizado 13,6 millones de cabezas, un 6,3% más que en 2017 y 14,5% por encima de la cifra registrada en 2016. El llamado de atención está dado por el crecimiento de la faena de vacas (+20%) y también de vaquillonas (+20%).
NA - ¿Está observando un aumento en la faena de hembras?
II - En el último bimestre de 2018 se advierte una suba de la matanza de vacas y vaquillonas en particular. Tanto la tasa de extracción total, como la de la categoría vacas, están en un punto entre el equilibrio y una ligera liquidación. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la mortandad de ganado adulto en 2018 habría sido claramente inferior a la de los años ganaderos anteriores. No hay duda de que no estamos en una fase de retención, pero la pregunta es si estamos ingresando en un período de liquidación.
NA – ¿El contexto influyó para que el productor se desprenda de las madres?
II - La ganadería con la devaluación no salió ganando porque lo que exporta es pequeño, son dos categorías que no son indicativas en el mercado como el novillo pesado y la vaca. Hoy el 82% se sigue destinando al mercado interno y el mercado interno está muy mal. Falta financiamiento para el productor que sinceramente está muy apretado con sus números, teniendo en cuenta que la relación entre costos e insumos empeoró dramáticamente en los últimos meses.
NA – ¿Cuánto puede influir el año electoral en sus decisiones?
II - La política ganadera de los K ya la conocemos. Si eso es lo que vamos a tener, mucha gente achicará el número de vientres y hará caja; algo de eso ya está flotando porque ya estamos viendo que la liquidación ganadera con Macri está a la vuelta de la esquina. Pero no estoy hablando de una liquidación masiva, sólo digo que el stock creció en los últimos tres años y ya ha dejado de crecer, la oferta es muy alta y la única salida es exportar, pero la mercadería que pide el mercado internacional en general los productores no la producen, producimos un animal liviano para consumo cuyos precios actualmente están muy bajos. 
NA - ¿Qué vislumbra respecto a los valores de la hacienda?
II - Hubo una recuperación parcial de los precios de la hacienda de consumo, a favor de una demanda firme y una faena y comercialización limitadas por el modo en que cayeron los feriados de fin de año. En los últimos tres años, siempre el promedio del novillo en enero fue inferior al registro del diciembre previo, pero en febrero (según los últimos siete ciclos), el precio siempre fue mejor a enero, en promedio, 9,5% superior. En cambio, la suba de marzo no es tan nítida: aumenta ese mes en relación con febrero, sólo en cuatro de los últimos siete años y el incremento se ubica –en términos nominales– apenas en alrededor de 2%. 

Fuente: Nuestro Agro

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