Nota publicada Edición Impresa "Junio 2019"
Mercado Ganadero

Cuando producir más implica "mejorar la conversión"

El coordinador del Programa Carnes y Fibras del INTA, Ing. Aníbal Pordomingo, reveló los aspectos claves para lograr la máxima eficiencia en los corrales. Además, analizó los factores a tener en cuenta para producir un novillo pesado.

En los últimos años, la ganadería argentina logró revertir el escenario que afrontó en épocas de Gobierno kirchnerista. Atrás quedaron el cierre de las exportaciones para resguardar, falsamente, "la mesa de los argentinos" y también, actitudes provocativas del por entonces secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, que en reiteradas oportunidades denostó a la cadena cárnica. Desde diciembre de 2015 a la fecha, no solo se recuperó de manera paulatina el stock sino que se produjo el "boom exportador" a partir de la reinserción del país en el plano internacional, posicionándose nuevamente como uno de los grandes jugadores del mercado.
De todas maneras, el negocio ganadero contempla variables que aún pueden ser mejoradas, independientemente del Gobierno de turno. Allí pone el foco el Ing. Agr. Aníbal Pordomingo, coordinador del Programa Carnes y Fibras del INTA, que en diálogo con Nuestro Agro destaca la necesidad de lograr la máxima eficiencia de conversión posible, con la mira puesta en el aumento de la producción y las exportaciones.
Nuestro Agro (NA) –  ¿Por qué advierte por la eficiencia Individual sobre la conversión y la calidad?
Aníbal Pordomingo (AP) – La conversión siempre nos preocupa en la ganadería de carne. El país está haciendo más carne que antes en los corrales. Particularmente, hemos encerrado y seguimos encerrando cada vez más hacienda de diferentes categorías y simplemente con darle granos y mezclas ya no alcanza; hay que repasar cómo estamos convirtiendo. No logramos mejorar mucho en el tema porque seguimos con conversiones de 7 – 8 a 1 y la conversión está muy asociada a la eficiencia del animal, incluso a atributos no solamente propios acerca de cómo usamos el grano o algún alimento, sino también a atributos de la carne, rendimientos carniceros porque a veces las eficiencias empeoran cuando sobre engrasamos. 
NA - ¿Observan una alta variabilidad dentro de los lotes?
AP – Totalmente. Vemos una alta variabilidad dentro de los lotes. A veces los promedios no son tan malos pero la variabilidad suele ser alta porque hay conversiones de 7 - 8 a 1, donde hay animales de 11 a 1 y de 5,5 a 1. Hay mucho para mirar para adentro. Hay un componente del tipo de animal, de la genética, del biotipo y de la edad, también de la recría de cómo fueron los procesos de recría porque hay algunas demasiado duras que hacen que los animales después no tengan buenas eficiencias en la etapa de corral, donde no se puede corregir todo. Y también en otros casos es la alimentación, cómo mezclamos y distribuimos en el comedero porque eso también atenta contra la conversión; si los animales un día comen mucho grano y otro día poco, o si las proteínas no se mezclan bien, o bien a veces tenemos situaciones de acidosis crónica y subclínica no visibles que alteran el consumo y eso consecuentemente afecta la conversión. Si queremos producir más carne en el país y hablamos cada vez más de exportación, estas cuestiones de eficiencia tienen que ser cada vez más tenidas en cuenta.
NA – ¿Cuánto influye la dieta?
AP - Las eficiencias están siempre asociadas a las dietas más energéticas pero a veces somos demasiados simplistas en las dietas, entonces hablamos de situaciones de alta alimentación con grano y conversiones de 10 a 1. Ahí ocurre que las proteínas son deficientes y a veces hemos sido demasiados duros en el recorte de proteínas y a veces con un 11 o 12% de proteína no alcanza, sobre todo cuando hay que recomponer masa muscular en algunos animales que están deficientes o cuando se trata de una categoría de vacas que necesitamos que recupere tejido muscular además de engrasamiento.
NA - ¿La adaptación del animal también es importante?
AP – Es otro componente central de la eficiencia de conversión. No solo la adaptación del animal, sino el crecimiento progresivo del consumo. Si hay un factor que afecta la conversión es la adaptación durante los primeros 20 días del corral. El consumo tiene que ser ordenado, un proceso progresivo y sobre todo tenemos que ser capaces de encontrar los animales en el corral que no se están adaptando. Esa lectura de comederos y la lectura de individuos dentro del corral comienzan a ser cada vez más importantes. 

"Debemos evitar la desaparición del novillo pesado"
El "gordo" y las condiciones para su producción, también fueron abordadas en la entrevista de Nuestro Agro a Pordomingo. "Desde hace años trabajamos con el eje puesto en el novillo pesado porque tenemos un gran desafío teniendo en cuenta que sabemos engordar a corral pero cuesta hacer un animal de 450 o 500 kg", reflexiona.
NA - ¿Qué aspectos deben tenerse en cuenta para su producción?
AP – Se requiere una revisión de varios puntos. Observar cómo hacemos los acostumbramientos y cómo manejamos la genética para producir muchos kilos. Es hora que la cadena cárnica, la producción, la industria frigorífica, el negocio, empiece a revertir la tendencia que va hacia la desaparición de novillo pesado. Hoy por hoy estamos exportando mucha vaca, pero eso en algún momento se terminará porque no vamos a ser un país que produzca vacas como objeto final. Hay que producir carne y carne de novillo, esa es la tendencia que deberíamos buscar en el mediano plazo. El mercado chino es demandante de vaca, pero en el largo plazo tiene que ser un mercado de novillos como los otros mercados del mundo.
NA - ¿Qué características tiene que presentar ese animal?
AP - El novillo pesado no necesita ser un animal viejo. Tiene que ser un animal joven, que crece bien y de acuerdo a su potencial genético y no a las limitantes de la energía de la dieta. No puede ser un ternero mal construido, o sea que tenga deficiencias de etapas muy tempranas porque seguro tendrá masas musculares chicas y va a sobre engrasar. Mucho de nuestro destete precoz, que a veces no lo hacemos del todo bien, termina en un animalito liviano y sobrepasado de grasa. Debe ser un animal que durante la recría crezca 500-600 grs por día y no 200 grs; después hay que planificar el engorde para que el primer mes sobretodo no sea ‘’explosivo’’ en energía a los fines de evitar que termine con un sobre engrasamiento y con una acidosis que lo convierta en un animal ineficiente. Si nosotros revisamos la experiencia en algunos feedlots, con la genética argentina sin tener que pensar en agrandar demasiado el animal, podemos hacer animales de 500 kg que no están sobre engrasados, que tienen una muy buena área de bife, competitivo desde el punto de vista carnicero y muy balanceado. No hay grandes cambios en genética ni en los recursos necesarios, hay que administrarlos como para que el animal pueda desarrollarse, sin sobre engrasarse, es decir sin esa tentación a pasarlo de grasa sobre todo en esos primeros 45 días de engorde. 

Fuente: Nuestro Agro

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