Nota publicada Edición Impresa "Octubre 2019"
Mercado Ganadero

El feedlot, un fiel reflejo del consumo

De acuerdo al último informe publicado por la Cámara Argentina de Feedlots (CAF) durante el mes de agosto se vendió el 25% del stock existente en los corrales al tiempo que la reposición se realizó en una proporción de 0,79 por cada animal vendido. Como resultado de ello, el nivel de ocupación de los corrales al primero de septiembre registró una caída de tres puntos, pasando del 64% al 61% de un mes a otro y cayendo al mínimo de los últimos cuatro años.
Analizando su evolución, más allá de la propia estacionalidad de la actividad, expertos de ROSGAN y Big River consideran que este proceso de vaciamiento ya se ha visto durante los últimos meses del año pasado cuando muchos feedlots, sumamente golpeados por el fuerte incremento registrado en el precio del maíz tras la devaluación, debieron terminar la hacienda a contramargen y ajustar, lógicamente, el nivel de reposición. Posteriormente, tras una muy buena zafra de terneros, con relaciones de compra-venta más favorables y cierta estabilidad en los precios del maíz, los feedlots lograron recuperar rentabilidad y comenzar lentamente a llenar los corrales.
Sin embargo, a fines de agosto de este año, el sector recibe un nuevo impacto devaluatorio. "A diferencia de lo que sucede en el mercado de granos, en ganadería, la dinámica de ajuste de los precios no suele dar respuestas tan directas a variaciones del tipo de cambio, dado el fuerte componente doméstico de sus precios. Particularmente en este momento donde el consumo se encuentra tan golpeado por la pérdida de poder adquisitivo, su reacción se limita a retracciones temporales del nivel de oferta – tal como se ha visto luego de las PASO- pero que rápidamente vuelve a corregir, una vez regularizada la faena".
Observando la variación que registraron los precios de la hacienda y de la carne en relación al tipo de cambio desde diciembre 2015 a la fecha, se advierte claramente "el retraso que evidencia el sector, en general". Tomando la serie analizada, en septiembre del año pasado se observa cómo el precio de la hacienda intenta acompañar la apreciación del dólar corrigiendo entre un 10 y 15% mensual. Sin embargo, el consumo no convalidó esta corrección y para diciembre ya había perdido gran parte de esa suba. Un intento similar se observó a principios de este año, si bien la caída posterior fue menos brusca, los precios tampoco lograron acompañar la suba que sí continuó registrando el dólar y, en consecuencia, la inflación en pesos.

El escenario tras las PASO
En agosto, luego de las PASO, el ternero de invernada tuvo una importante recuperación. Si se toma como referencia el índice de invernada de ROSGAN (PIRI) "vemos que desde julio a la fecha éste registró un incremento de 17,3% superando ampliamente el precio del novillito de consumo que, durante el mismo período, apenas logró corregir un 4,9%". Para los especialistas, este desacople se traduce en un deterioro de la relación de compra para el feedlot que, a su vez, enfrenta un incremento en el precio del maíz del 12,2% tras la devaluación de agosto.
Más aún, retrotrayendo el análisis de precios a diciembre de 2015 (base=100), las brechas resultan todavía más elocuentes. Mientras que la moneda se devaluó cerca de 400 puntos porcentuales, el precio del maíz en pesos sufrió un incremento de 470 puntos. Sin embargo, el novillito solo acompañó las subas en 184 puntos, la invernada lo hizo 121 puntos mientras que la carne vacuna (datos hasta agosto) corrigió solo 106 puntos porcentuales.
"Teniendo en cuenta que la oferta del feedlot en un 80-90% se destina al consumo doméstico, su situación no deja de ser el fiel reflejo de lo que sucede en los mostradores. Mientras que el precio de la carne no logre recomponer su valor, toda la cadena asociada al consumo doméstico se verá limitada en términos de poder de compra", advirtieron.
Un indicador interesante en cuanto a cambio de tendencia se puede observar a través de los números de faena. En los últimos dos meses, el nivel de actividad ha mostrado un importante incremento (+5,5%) respecto de igual período del año pasado. Este aumento en la oferta –dada la situación de los feedlots- podría asociarse a un mayor nivel de recría que comienza a salir de los campos, en detrimento de los corrales.
Por lo tanto, con buen nivel de oferta y una demanda interna que sigue sin reaccionar, resulta muy difícil vislumbrar en el corto plazo una recuperación en términos reales en los valores de la hacienda, especialmente aquella destinada netamente a abastecer el mercado local, lo que claramente exceptúa a la vaca. "Nuevamente, bajo este contexto, volvemos a reactivar la necesidad de aumentar las recrías de modo tal de poder terminar animales más pesados, a menor costo, y con una mayor ductilidad para saltar el cerco del consumo doméstico en momentos en que éste no responde", concluyeron los especialistas. 

Fuente: Nuestro Agro

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